El préstamo de 1.900 millones de dólares anunciado por el Gobierno despertó expectativas y reparos. Samuel Doria Medina pidió ampliar el financiamiento externo, mientras Jaime Dunn sostuvo que el acuerdo no resolverá los problemas de fondo.
El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para acceder a un crédito de 1.900 millones de dólares abrió una nueva discusión sobre el impacto que tendrá ese financiamiento en la economía boliviana. Samuel Doria Medina consideró que el anuncio puede ayudar a reducir la presión sobre el dólar, aunque remarcó que el país necesita recursos adicionales. Jaime Dunn, en cambio, sostuvo que el préstamo solo aliviará momentáneamente la situación financiera y no sustituye las reformas que, según afirmó, continúan pendientes.
DORIA PIDE ACELERAR NUEVAS GESTIONES
Samuel Doria Medina recordó que el convenio todavía no está plenamente aprobado, ya que debe recibir el visto bueno del Directorio del FMI. Pese a ello, expresó su expectativa de que el anuncio contribuya a contener la subida del dólar, que este miércoles llegó a Bs 11,80 en el mercado paralelo.
“Espero que el anuncio de este acuerdo pare el alza del dólar, que nos preocupa a todos y lo anticipamos”, declaró.
El empresario sostuvo que todavía falta conocer el contenido completo del programa para evaluar las obligaciones que asumirá el Estado. Explicó que la información difundida por el organismo internacional menciona compromisos relacionados con la reducción del déficit fiscal, un menor nivel de endeudamiento respecto al Producto Interno Bruto (PIB), la eliminación del financiamiento mediante emisión monetaria, el fortalecimiento del sistema bancario y modificaciones legales para ampliar la participación privada en la economía.
“Habrá que ver los detalles, que aún no se conocen. El acuerdo todavía debe ser aprobado por el directorio del FMI”, señaló.
Asimismo, indicó que el monto comprometido resulta insuficiente frente a las necesidades de financiamiento del país y propuso gestionar nuevos créditos con otras entidades internacionales.
“Estamos muy atrasados, hay que ganar tiempo negociando de inmediato con los otros financiadores, porque 1.900 millones es poco para lo que Bolivia necesita”, afirmó.
DUNN ADVIERTE QUE NO BASTA CON EL PRÉSTAMO
Jaime Dunn afirmó que el acceso a recursos del FMI no representa una solución definitiva para la economía y consideró que el crédito solo permitirá aliviar temporalmente algunas presiones financieras.
“El acuerdo puede dar oxígeno, pero este financiamiento no es recuperación. Estos recursos pueden fortalecer las reservas y aliviar temporalmente la presión cambiaria, pero no producen gas, inversión ni riqueza”, manifestó.
Añadió que el préstamo no debe interpretarse como una salida permanente y reiteró que “el FMI no es salvación; es solo tiempo prestado”.
También sostuvo que el endeudamiento únicamente puede justificarse cuando está acompañado por reformas económicas capaces de modificar la situación fiscal y productiva del país.
“Endeudarse para reformar puede ser razonable. Pero si seguimos igual solo hipotecamos el futuro. Este financiamiento solo compra tiempo. Las reformas compran futuro”, afirmó.
Finalmente, señaló que cualquier ajuste debería recaer sobre el Estado y no sobre la población.
“El ajuste debe recaer sobre el Estado inmoral que despilfarra y nos trajo hasta aquí, no sobre el ciudadano que ya hizo todos los sacrificios”, concluyó.








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