BOLIVIA RECIBIRÁ FONDOS DEL FMI SOLO SI CUMPLE LAS METAS

julio 30, 2026

El acuerdo técnico establece controles sobre la ejecución del programa económico. El acceso gradual a los 1.900 millones dependerá de las evaluaciones que realice el Fondo Monetario Internacional.

Bolivia deberá demostrar avances en su programa económico antes de recibir cada tramo del préstamo de 1.900 millones de dólares acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El convenio técnico alcanzado entre ambas partes establece que los desembolsos estarán vinculados al cumplimiento de objetivos macroeconómicos y no a la aplicación obligatoria de medidas específicas como privatizaciones, despidos masivos o eliminación de bonos sociales, aspectos que no aparecen en la documentación oficial difundida por el organismo.
LOS RECURSOS NO SERÁN ENTREGADOS DE UNA SOLA VEZ
El financiamiento acordado con el FMI seguirá el esquema habitual utilizado por el organismo en este tipo de programas. Esto significa que el dinero será desembolsado en distintas etapas, sujetas a revisiones técnicas que verificarán si Bolivia está alcanzando los compromisos establecidos.
Entre las metas señaladas por el Fondo se encuentran la reducción del déficit fiscal, el fortalecimiento de las Reservas Internacionales Netas, la recuperación de la estabilidad macroeconómica y la continuidad de las reformas económicas iniciadas por el Gobierno.
El comunicado oficial precisa que el objetivo del programa es corregir los desequilibrios acumulados durante los últimos años y generar condiciones para una recuperación sostenible de la economía boliviana.
EL FONDO FIJA OBJETIVOS, NO DECISIONES DE GOBIERNO
El contenido del acuerdo también permite distinguir entre las metas exigidas por el organismo y las políticas que el Estado decidirá aplicar para alcanzarlas.
La información oficial no menciona como condición la venta de empresas públicas, la reducción obligatoria del empleo estatal ni la suspensión de programas sociales.
En cambio, el FMI define resultados que deberán cumplirse durante la ejecución del programa, dejando en manos de las autoridades nacionales la selección de las herramientas económicas que utilizarán para lograr esos objetivos.
El propio organismo afirma que las autoridades bolivianas «han lanzado un plan decisivo de reformas» orientado a enfrentar la actual situación económica y restablecer la estabilidad.
VARIAS ALTERNATIVAS PARA REDUCIR EL DÉFICIT
La consolidación fiscal constituye uno de los principales compromisos del programa.
Para disminuir el déficit, un gobierno dispone de diferentes mecanismos. Puede incrementar la recaudación de impuestos, revisar el gasto público, modificar algunos subsidios, reorganizar inversiones o mejorar la eficiencia del aparato estatal.
El acuerdo no determina cuál de esas opciones deberá adoptarse.
Por esa razón, aunque determinadas decisiones podrían contribuir al cumplimiento de las metas, no existe una obligación expresa del FMI para que Bolivia privatice empresas públicas o reduzca su plantilla de trabajadores como condición para acceder al préstamo.
MERCADO CAMBIARIO Y BANCO CENTRAL
El programa también incorpora compromisos relacionados con el funcionamiento del mercado de divisas.
El Fondo plantea avanzar hacia una mayor flexibilidad cambiaria para reducir las distorsiones existentes y facilitar el proceso de normalización del mercado de dólares.
A ello se suma el fortalecimiento de las reservas internacionales y la eliminación del financiamiento monetario del déficit fiscal por parte del Banco Central, aspecto que el organismo considera necesario para consolidar la estabilidad de las finanzas públicas.
EL MONTO FUE DEFINIDO BAJO CRITERIOS DEL FMI
El préstamo finalmente acordado asciende a 1.900 millones de dólares, una cifra inferior a la expectativa expresada inicialmente por el Gobierno boliviano.
Según explicó el Fondo Monetario Internacional, el tamaño del financiamiento responde a factores técnicos, entre ellos las necesidades de la balanza de pagos, la sostenibilidad de la deuda, la capacidad futura de pago del país y la cuota que Bolivia mantiene dentro del organismo.
Estos elementos determinan el límite del apoyo financiero que puede ser aprobado en un programa de esta naturaleza.
El acuerdo técnico todavía deberá ser sometido a consideración del Directorio Ejecutivo del FMI antes de su entrada en vigencia. Solo después de esa aprobación podrán iniciarse los desembolsos previstos y continuar las evaluaciones periódicas para verificar el cumplimiento de las metas comprometidas.
La información publicada por el Fondo Monetario Internacional y respaldada por reportes de la agencia Reuters coincide en un aspecto central: el acceso a los recursos dependerá del desempeño económico de Bolivia durante la ejecución del programa, mientras que las decisiones concretas para alcanzar esos objetivos seguirán siendo responsabilidad de las autoridades nacionales.

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