Los presidentes Luis Arce y Luiz Inácio Lula da Silva ratifican el acuerdo histórico para la construcción del puente entre Bolivia y Brasil.
Este viernes, los presidentes de Bolivia, Luis Arce, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmaron el contrato para la construcción de un puente binacional sobre el río Mamoré, que conectará Guayaramerín (Bolivia) y Guajará-Mirim (Brasil). El acto, celebrado en Porto Velho, marcó un hito significativo en la historia de las relaciones bilaterales entre ambos países, concretando un proyecto que lleva más de un siglo de planificación.
La firma del contrato materializa lo acordado en el Tratado de Petrópolis de 1903 y las notas reversales de 1971, acuerdos históricos que estipulaban la necesidad de mejorar la conectividad entre las regiones amazónicas de ambos países. En ese marco, el presidente Arce destacó que el puente representa un homenaje a los 200 años de independencia de Bolivia, celebrados el pasado 6 de agosto, y subrayó la importancia de esta obra como símbolo de integración.
Con una extensión de más de 1.200 metros, el puente tendrá una duración de construcción de aproximadamente tres años. El proyecto, financiado por Brasil con una inversión de 429 millones de reales (alrededor de 80 millones de dólares), asegurará la navegabilidad del río Mamoré y mejorará la conectividad entre Guayaramerín y Guajará-Mirim. Ambas ciudades se beneficiarán directamente de la obra, que permitirá facilitar el comercio y el intercambio entre las dos regiones amazónicas.
Arce destacó que la construcción del puente es una respuesta a las necesidades de integración regional y desarrollo para el departamento de Beni. El mandatario boliviano expresó: «Hoy es un día especial para el pueblo boliviano porque se hace realidad un sueño añorado, como es la construcción de este puente entre Guayaramerín y Guajará-Mirim. Más allá de la infraestructura, es un símbolo de integración entre nuestros pueblos».
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reafirmó su compromiso con el proyecto y con el fortalecimiento de la relación bilateral. En su discurso, destacó la importancia de la cooperación entre ambos países, especialmente en tiempos en los que las tensiones globales y regionales demandan más integración y menos divisiones. «Esta obra será un testimonio de la unión de nuestros pueblos y de la eliminación de barreras para el desarrollo común», subrayó Lula.
La edificación del puente se llevará a cabo en dos fases. La primera fase consiste en la elaboración de los proyectos ejecutivos y la segunda en la ejecución de las obras físicas. Bolivia, por su parte, se comprometió a trabajar activamente en la construcción de los accesos y en la supervisión de la obra, a través de la Comisión Mixta Brasil-Bolivia, para asegurar que el puente cumpla con los estándares de calidad y conectividad necesarios para ambos países.
La obra no solo mejora la infraestructura de transporte, sino que también tiene un impacto directo en el bienestar de las poblaciones de ambos lados del río. Se espera que el puente contribuya a la reducción de los tiempos de transporte y facilite el comercio transfronterizo, además de promover la cooperación entre las comunidades de la región amazónica.
Con esta obra, los dos países refuerzan su compromiso con la integración regional y con el fortalecimiento de los lazos históricos que los unen desde el Tratado de Petrópolis, un acuerdo que ha permitido el crecimiento conjunto y la superación de las barreras geográficas.




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