El objetivo, según la autoridad, es generar el caos para justificar un cambio político forzado.
Cinco personas fallecieron en Llallagua, entre ellos cuatro policías y un estudiante, durante ataques armados atribuibles a grupos movilizados afines al expresidente Evo Morales. Según el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, los agresores actuaron de manera coordinada y emplearon armas de fuego y explosivos con la clara intención de asesinar a los efectivos.
Ríos denunció que este tipo de violencia forma parte de una campaña para desestabilizar al Gobierno de Luis Arce, quien ha sido blanco de presiones internas del ala radical del MAS. El objetivo, según la autoridad, es generar el caos para justificar un cambio político forzado.
El Gobierno rechaza categóricamente que se trate de una protesta y considera que las acciones del evismo cruzan la línea de la legalidad y la humanidad. Además, advierte que estos hechos no quedarán impunes y que se aplicarán medidas de seguridad en todas las regiones con riesgo de conflictividad.




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