La nueva legislatura abre una oportunidad histórica para que las mujeres, mayoría en la Asamblea Legislativa, asuman cargos de decisión en directivas, comités y comisiones, reduciendo la brecha histórica de género.
La apertura de la nueva legislatura boliviana, convocada el pasado 4 de noviembre, marca un momento clave para la participación política femenina. Por primera vez en la historia reciente, las mujeres constituyen la mayoría en la Asamblea Legislativa Plurinacional, con un 52,4 % de representación. Este escenario genera expectativas sobre la conformación de las directivas de la Cámara de Diputados/as y del Senado, espacios donde tradicionalmente han predominado los hombres.
Entre 1995 y 2025, la presencia femenina en las mesas directivas fue progresiva, pero minoritaria. Según un estudio del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer, las mujeres ocuparon en promedio solo el 22,7 % de los cargos directivos: 21,3 % en Diputados/as y 25 % en el Senado. La historia evidencia periodos de avance y retroceso: mientras en 2005-2007 la Cámara Baja alcanzó hasta un 42,8 % de participación femenina, en 2014 ninguna mujer formaba parte de la directiva. En el Senado, la representación sostenida comenzó a notarse recién en 2009, con fluctuaciones hasta lograr paridad parcial en 2023.
A pesar de estos avances, la presidencia de las cámaras ha sido un espacio ocupado por pocas mujeres. En la etapa de la República, Lidia Gueiler (1979) y Norah Soruco (2005) presidieron la Cámara de Diputados/as, mientras Mirtha Quevedo dirigió el Senado en 2002. En el Estado Plurinacional, Rebeca Delgado (2010), Betty Tejada (2012) y Gabriela Montaño (2018) asumieron la presidencia de Diputados/as. En el Senado, Ana María Romero (2009), Gabriela Montaño (2014), Adriana Salvatierra (2019) y Eva Copa (2020) marcaron precedentes importantes, aunque excepcionales, en la participación femenina al más alto nivel.
El desafío de la nueva legislatura no es solo mantener la representación femenina, sino garantizar que esta se traduzca en decisión política efectiva. La Coordinadora de la Mujer subraya que la paridad debe reflejarse en la ocupación de cargos directivos, comités y comisiones, donde se define el rumbo de las políticas públicas. “No basta con estar presentes; es necesario ocupar los espacios donde se toman las decisiones que impactan al país”, enfatiza la organización.
La conformación de las directivas, que se definirá en los próximos días, será un indicio del compromiso de los partidos políticos con la igualdad de género. Organizaciones de mujeres y analistas destacan que la oportunidad es histórica: la Asamblea Plurinacional nunca había tenido una mayoría femenina que pueda influir en la distribución de los cargos de liderazgo.




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