Durante el congreso de la CSUTCB en Cobija, Mario Argollo pidió cohesión entre los trabajadores y campesinos ante las políticas que el nuevo gobierno podría aplicar desde su posesión el 8 de noviembre.
El secretario ejecutivo de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, llamó a los sectores sociales del país a mantener la unidad frente a las medidas económicas que prevé el nuevo gobierno de Rodrigo Paz. La convocatoria se realizó durante la inauguración del XIX Congreso Ordinario de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), en Cobija, Pando, donde cientos de delegados comenzaron a debatir resoluciones en defensa de los derechos laborales y la soberanía nacional.
Argollo advirtió que las decisiones anunciadas por el presidente electo, bajo la bandera del “capitalismo para todos”, podrían afectar directamente a los trabajadores del campo y la ciudad. “Si no estamos juntos, los ajustes caerán sobre nuestras espaldas, como tantas veces ocurrió en la historia. La unidad es nuestra herramienta más fuerte”, manifestó ante los asistentes.
El líder sindical subrayó que los movimientos campesinos y obreros deben anticiparse a los escenarios económicos que podrían derivar de los planes del nuevo gobierno, que incluyen la reducción del gasto público, la revisión de subsidios y la ampliación de acuerdos con Estados Unidos y otras potencias. “Cada vez que se habla de eficiencia del Estado, se termina hablando de recortes y despidos. No permitiremos que eso vuelva a suceder”, enfatizó.
Durante su intervención, recordó que la COB ya se encuentra en estado de alerta nacional y no descarta organizar movilizaciones en defensa del empleo, de los recursos naturales y de los precios justos en la canasta familiar. Argollo insistió en que el movimiento sindical debe actuar con serenidad, pero también con firmeza, para evitar que las políticas de ajuste recaigan sobre los sectores más vulnerables.
“Queremos un diálogo sincero con el nuevo presidente, pero no aceptaremos decisiones que dañen al pueblo. Los campesinos y trabajadores seremos escuchados en las calles si no lo somos en las oficinas”, remarcó el dirigente, provocando aplausos entre los representantes regionales presentes en el encuentro.
Rodrigo Paz, quien asumirá la presidencia el 8 de noviembre, ha señalado que su plan económico busca “modernizar” el Estado y “abrir espacios para la inversión privada”. Sin embargo, las organizaciones sociales temen que esas políticas se traduzcan en el cierre de ministerios, la pérdida de empleos y el encarecimiento de los combustibles.
En las sesiones del congreso campesino, los delegados coincidieron en que el nuevo escenario político exige coordinación entre las distintas organizaciones sociales, sindicatos y comunidades rurales. Se prevé que en los próximos días se aprueben resoluciones que definan la estrategia conjunta para enfrentar los eventuales ajustes económicos del próximo gobierno.
“Las conquistas de los trabajadores no son negociables. Las defenderemos en cualquier circunstancia”, concluyó Argollo, dejando claro que la COB no renunciará a su papel histórico como defensora de los derechos sociales y del pueblo boliviano.




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