EXPLOSIÓN AGRAVA CONFLICTO EN COCHABAMBA

junio 3, 2025

La detonación cerca de una planta de YPFB deja heridos a policías mientras crecen las acusaciones entre el Gobierno y sectores evistas por la crisis de combustible y la inestabilidad nacional.

Una jornada marcada por la violencia se vivió este martes en Cochabamba, cuando una explosión en inmediaciones de la planta Valle Hermoso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) dejó heridos a dos efectivos policiales.
El hecho ocurrió en el marco de una serie de bloqueos impulsados por sectores sociales vinculados al expresidente Evo Morales, quienes exigen la provisión de combustible y denuncian un supuesto colapso económico.
Los uniformados afectados cumplían labores de seguridad en la zona cuando ocurrió la detonación, en medio de una protesta que aumentaba en intensidad.
“Nuestros efectivos estaban resguardando instalaciones sensibles cuando se produjo la explosión. Se investiga el tipo de artefacto y el origen de este ataque”, informó una fuente de la Policía Nacional. La zona fue rápidamente asegurada y se activaron mecanismos de emergencia para evitar nuevos incidentes.
La planta de YPFB en Valle Hermoso, ubicada en el eje estratégico del país, es clave para la distribución de carburantes.
Su vulnerabilidad durante este tipo de protestas ha encendido las alertas en el Gobierno, que teme que el conflicto escale hacia un sabotaje a la infraestructura energética.
Durante el mismo día, las fuerzas del orden desplegaron un operativo para despejar carreteras tomadas por manifestantes.
En Sipe Sipe, se logró levantar un punto de bloqueo sin enfrentamientos. Sin embargo, al avanzar hacia Bombeo, a unos cinco kilómetros del objetivo, los efectivos fueron emboscados por los manifestantes, resultando varios policías heridos en medio del ataque.
Videos difundidos por el canal estatal muestran a los uniformados evacuando a sus compañeros heridos por zonas agrestes, mientras ambulancias y equipos de socorro intentaban brindar auxilio en condiciones adversas.
La situación reveló el alto nivel de riesgo en el que operan los policías encargados de mantener el orden.
Los bloqueos se iniciaron el lunes por la mañana y, según sus organizadores, tienen como principal demanda la atención a la crisis económica y la escasez de combustible.
No obstante, desde el Gobierno, el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, sostuvo que las movilizaciones tienen un trasfondo político más profundo.
“El propósito de estos bloqueos es interferir en el proceso electoral para favorecer a una persona que ni siquiera tiene habilitación legal para postularse”, aseguró Ríos, en referencia a Evo Morales.
El ministro acusó a la dirigencia evista de utilizar a las bases sociales como herramienta de presión y de pretender desestabilizar al Ejecutivo a través del caos.
Ríos también reveló que existen instrucciones explícitas de “cercar” ciudades y evitar el comercio de productos, lo que, según él, responde a una estrategia deliberada para generar escasez y malestar social.
“Están provocando un daño económico grave a las familias, elevando los precios y paralizando actividades productivas”, denunció.
En Cochabamba, las estaciones de servicio ya presentan largas filas de vehículos y quejas de usuarios que no logran acceder a gasolina o diésel. Transportistas advierten que, si la situación persiste, se verán obligados a paralizar operaciones, afectando el abastecimiento de alimentos en los mercados.
Los bloqueos no se limitan a Cochabamba. También se han reportado puntos de interrupción vial en Potosí, Oruro y La Paz, donde los manifestantes utilizan escombros, piedras, árboles y tierra para bloquear caminos principales.
El tránsito interdepartamental está severamente restringido y muchos viajeros permanecen varados.
Por su parte, los representantes del ala evista afirman que las medidas de presión son una respuesta legítima a lo que califican como “incapacidad del Gobierno” para resolver la crisis económica.
Sin embargo, analistas sostienen que las exigencias económicas se entremezclan con un claro objetivo político: abrir el camino para el regreso de Evo Morales a la arena electoral, pese a los impedimentos legales que enfrenta.
El conflicto refleja el creciente quiebre dentro del Movimiento al Socialismo (MAS), que desde hace meses arrastra divisiones internas profundas. La pugna entre el presidente Luis Arce y Morales ya no es solo discursiva, sino que ha alcanzado las calles, amenazando la gobernabilidad y estabilidad del país.

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