La madrugada del 1 de agosto marcará el inicio solemne del Bicentenario boliviano con una entonación coral y descentralizada del himno nacional.
A las 00:00 horas de este jueves 1 de agosto, la patria se pondrá de pie. Desde la altiplánica Oruro hasta la amazónica Cobija, Bolivia iniciará la cuenta regresiva hacia el Bicentenario con un solo acto, simbólico y resonante: el canto al unísono del Himno Nacional en sus cuatro estrofas, entonado de manera simultánea en las nueve capitales departamentales del país.
El Ministerio de la Presidencia y el Viceministerio de Comunicación confirmaron la logística de esta actividad que busca movilizar no solo instituciones, sino también sentimientos. Cada ciudad capital organizará un acto oficial en un espacio representativo de su identidad histórica y cultural.
La ciudad de Cobija, capital pandina, celebrará desde el parque Piñata, pulmón urbano de la región amazónica. Trinidad, en el Beni, elegirá la plaza de armas José Ballivián, espacio de memorias republicanas y testigo de numerosas conmemoraciones. En una decisión cargada de simbolismo, La Paz trasladará su acto central a El Alto, específicamente al Mirador Virgen Blanca, punto panorámico desde el que se observa el Illimani, eterno guardián de la sede de gobierno.
En Cochabamba, la convocatoria se dará en la histórica colina de San Sebastián, también conocida como La Coronilla, donde la gesta heroica de las mujeres cochabambinas cobra fuerza cada vez que se canta el himno. En el oriente, Santa Cruz de la Sierra se unirá desde el Cambódromo, entre el tercer y cuarto anillo, espacio abierto y moderno que acogerá a autoridades y ciudadanos.
En Oruro, tierra de carnavales y luchas sociales, la entonación se efectuará en el Faro de Conchupata, el mismo donde por primera vez flameó la bandera tricolor. En la ciudad de Tarija, se eligió el Mirador Héroes de la Independencia, conocido también como La Tablada, por su conexión con las batallas de emancipación. Potosí, que alguna vez sostuvo la economía mundial con su Cerro Rico, lo hará desde la plaza 10 de Noviembre, y Chuquisaca, cuna de la libertad americana, entonará el himno en la plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de la Libertad.
Más allá de un protocolo, este acto nacional tiene el propósito de articular el sentimiento boliviano a través de una sola melodía. Es el sonido de una historia que resiste, se reinventa y busca consolidarse con nuevos horizontes. No es una conmemoración más; es la apertura simbólica al año del Bicentenario, la antesala del 6 de agosto de 2025, cuando Bolivia celebre dos siglos de independencia con la esperanza de un país más justo, más unido y más soberano.





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