Venezuela recuerda sus caídas como local ante Bolivia mientras se juega una carta clave en las Eliminatorias.
Especial para Chaco Al Día
Aunque el historial favorece a Venezuela cuando recibe a Bolivia, las tres derrotas sufridas en casa aún dejan una marca imborrable en la memoria del fútbol vinotinto. El próximo viernes, en un duelo decisivo por las Eliminatorias rumbo al Mundial de 2026, ese pasado vuelve a cobrar sentido: no solo como advertencia, sino como motivación para evitar que la historia se repita.
La Vinotinto ha sido claramente superior a Bolivia en territorio venezolano. En 18 encuentros disputados en casa, acumula 12 victorias, 4 empates y solo 3 caídas. Las cifras son contundentes, pero las derrotas duelen porque llegaron en momentos y circunstancias que todavía se recuerdan.
Una de las más dolorosas fue la goleada por 7-1 que la Verde propinó a Venezuela en Puerto Ordaz, durante las Eliminatorias para Estados Unidos 1994. En ese partido, la selección llanera vivió una de sus noches más oscuras, completamente desbordada por un equipo boliviano que en ese ciclo alcanzaría una histórica clasificación mundialista.
Otra derrota significativa se remonta a 1977, en un encuentro clasificatorio donde Bolivia se impuso 3-1 en condición de visitante. Por aquel entonces, la Vinotinto aún era un equipo en formación, con escasos recursos futbolísticos y sin el respaldo de una estructura sólida.
La tercera caída ocurrió en un amistoso disputado en 1995, también con marcador de 3-1 a favor de Bolivia. Aunque sin puntos en juego, ese revés sirvió como recordatorio de que, incluso en terreno propio, los descuidos se pagan caro.
Pese a estos traspiés, Venezuela ha logrado construir una hegemonía frente a Bolivia como local, especialmente en los últimos años. En Eliminatorias Sudamericanas, el balance es favorable: siete victorias, dos empates y una sola derrota. Esa fortaleza ha sido posible gracias al aprovechamiento del entorno: el clima cálido, la humedad sofocante y el respaldo del público han jugado a favor de la Vinotinto.
Aun así, el partido de este viernes no permite distracciones. El equipo dirigido por Fernando Batista necesita los tres puntos para mantenerse en la pelea por el repechaje al Mundial de 2026. Cualquier otro resultado podría complicar sus opciones, y las estadísticas, por buenas que sean, no garantizan victorias.
Los antecedentes negativos deben servir como advertencia. Bolivia sabe que puede dar el golpe en Venezuela, porque ya lo hizo antes. La Vinotinto, por su parte, no quiere revivir viejos fantasmas. Con figuras como Rondón, Josef Martínez y Soteldo, el equipo buscará no solo sumar, sino reafirmar su dominio histórico en casa.
La historia ofrece un espejo. En él, Venezuela ve tanto sus triunfos como sus caídas. Este viernes, tiene la oportunidad de escribir una página que fortalezca su camino hacia la cita mundialista, sin repetir los errores del pasado.




0 comentarios