VENEZUELA REFUERZA DEFENSA POPULAR FRENTE A AMENAZAS EXTERNAS URGENTES

octubre 18, 2025

El gobierno venezolano denuncia intervencionismo estadounidense y destaca la unión de campesinos y comunidades, fortaleciendo la soberanía nacional a través de milicias y producción agrícola estratégica.

El amanecer en Carayaca trajo consigo un aire de solemnidad y compromiso. Campesinos de distintos pueblos del estado La Guaira se congregaron en la parroquia para participar en la juramentación de la Brigada Campesina de La Peñita, un acto que, más que ceremonial, simbolizaba la defensa de la soberanía frente a la intromisión extranjera. Mientras tanto, el presidente Nicolás Maduro, desde el Congreso Nacional de Cocineras y Cocineros de la Patria, alzó la voz para condenar la explicitud con la que Donald Trump admitió haber autorizado operaciones encubiertas de la CIA contra Venezuela.

Para Maduro, esta admisión no tiene precedentes y refleja la desesperación de quienes intentan desestabilizar al país. Recordó que la historia de América Latina está marcada por intervenciones de la CIA, citando los golpes de Estado en Guatemala, República Dominicana, Brasil y Chile, así como la operación contra Mohammad Mosaddeq en Irán. Señaló que, a diferencia de otros momentos, nunca antes un gobierno había reconocido públicamente la intención de derrocar presidentes o intervenir en la soberanía de naciones independientes.

El presidente también mencionó un hecho reciente ocurrido en julio de 2025, cuando Venezuela entregó a diez individuos descritos como agentes de la CIA a cambio de 252 ciudadanos venezolanos retenidos en El Salvador. Para Maduro, esta acción refleja tanto la amenaza constante como la capacidad del país para proteger a su gente frente a maniobras que buscan dividir y atemorizar a la población. “Nuestro pueblo está consciente, unido y sabe cómo proteger la paz y la estabilidad de Venezuela”, afirmó, subrayando que mientras Estados Unidos gasta en guerras, millones de personas en su propio territorio sufren pobreza y abandono.

En Carayaca, Diosdado Cabello Rondón, vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, presidió la ceremonia de juramentación de la brigada campesina, destacando la importancia de la unión entre la defensa territorial y la vida productiva. Los campesinos, además de cuidar la tierra, siembran y cosechan alimentos que sostienen a la población y refuerzan la seguridad del país. Cabello enfatizó que las montañas y los campos venezolanos son sagrados y que quien intente vulnerarlos encontrará un pueblo dispuesto a defender su patria con compromiso y organización.

El machete, que cada miembro de la brigada sostiene durante la juramentación, se convirtió en un símbolo de esta dualidad: herramienta de trabajo y signo de resistencia. “Saben cómo usarlo para cultivar, pero también para defender su tierra cuando sea necesario”, dijo Cabello, recordando que la fuerza de la patria reside tanto en la preparación de sus ciudadanos como en su capacidad de organización comunitaria. La ceremonia reflejó la filosofía del gobierno de que la defensa nacional no se limita a instituciones formales, sino que se construye desde el compromiso de cada habitante del territorio.

Maduro, por su parte, reiteró que la unidad del pueblo y la conciencia colectiva constituyen la mayor garantía frente a las amenazas externas. La combinación de preparación militar, participación comunitaria y vocación productiva genera un frente sólido que protege la soberanía y fortalece la estabilidad nacional. Cada campesino, cocinero o trabajador que participa en estas brigadas representa la capacidad del país para resistir presiones externas y mantener la independencia.

Los rostros de los campesinos reflejaban orgullo y responsabilidad. Para muchos, no se trataba solo de un acto político, sino de un compromiso tangible con la tierra que cultivan y con la comunidad que defienden. La jornada evidenció que la defensa de Venezuela es un acto cotidiano, que se traduce en la preparación, la producción y la protección del territorio.

El mensaje central de la ceremonia y de los discursos presidenciales fue claro: la soberanía y la estabilidad del país dependen de la unión entre gobierno y ciudadanía, de la conciencia sobre los recursos estratégicos y de la defensa organizada de cada espacio territorial. En Carayaca, la brigada campesina encarnó esta unión, recordando que proteger la patria es una tarea que se ejerce con trabajo, conciencia y compromiso colectivo.

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