Autoridades y representantes de Pando advierten sobre asesinatos, extorsiones y presencia de organizaciones brasileñas, mientras el Gobierno anuncia nuevas operaciones policiales en la frontera.
La situación de seguridad en Pando volvió a escalar esta semana después de que el Gobierno denunciara la presencia activa del Primer Comando de la Capital (PCC) y del Comando Vermelho en zonas fronterizas con Brasil. La alerta se concentra en Santa Rosa del Abuná y la ruta Santa Rosa-Montevideo, donde se reportaron hechos vinculados al crimen organizado.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó ante la Asamblea Legislativa que una facción del PCC estaría intentando tomar el control de Santa Rosa del Abuná. También afirmó que integrantes del Comando Vermelho, presuntamente armados con fusiles, habrían establecido control sobre la ruta Santa Rosa-Montevideo y exigido pagos por protección para permitir el traslado de mercaderías.
Un día después de esas declaraciones, Oviedo instruyó una intervención inmediata de la Policía Boliviana en Pando. La autoridad anunció además el desplazamiento de efectivos especializados debido al incremento de la violencia en la frontera con Brasil.
RECLAMOS DESDE PANDO
El Comité Cívico de Pando cuestionó los resultados del Plan Fronteras Seguras, presentado por el Gobierno en agosto como una estrategia conjunta con Brasil para reforzar la vigilancia en los puntos fronterizos. El presidente cívico, Edberto Maina, sostuvo que los hechos delictivos continúan pese al despliegue anunciado.
“En Pando no se está sintiendo, siguen los asaltos, siguen los asesinatos”, declaró Maina a radio Fides, al reclamar mayores recursos para la Policía y participación de las autoridades departamentales y municipales en las tareas de seguridad.
El dirigente también afirmó que Cobija y Porvenir se han convertido en lugares de tránsito para actividades relacionadas con armas y drogas y aseguró que presuntos integrantes del PCC y del Comando Vermelho estarían instalados en esas zonas. Estas afirmaciones corresponden a declaraciones del dirigente y no constituyen por sí mismas una determinación judicial.
El obispo de Pando, monseñor Eugenio Coter, planteó una coordinación permanente con las autoridades brasileñas para intercambiar información y realizar operaciones contra las estructuras criminales que actúan en ambos lados de la frontera.
“Si no basta la Policía, si hay que meter al Ejército”, sostuvo Coter, al plantear incluso la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de control territorial.
LOS HECHOS VIOLENTOS SE ACUMULAN
La preocupación también está relacionada con varios hechos registrados durante los últimos meses. El 17 de agosto, dos jóvenes de 25 y 26 años fueron asesinados a tiros en inmediaciones del Centro Comercial ISA, en Cobija. La Policía informó que los atacantes se desplazaban en una motocicleta y dejó abierta la investigación sobre las circunstancias y el móvil del doble crimen.
A finales de agosto, la Policía realizó allanamientos en el barrio Paraíso y aprehendió a tres personas dentro de las investigaciones por ese caso. Los efectivos decomisaron nueve teléfonos celulares y un arma de fuego. Dos de los aprehendidos tenían órdenes pendientes en Riberalta, mientras otro quedó bajo investigación en Cobija.
El Gobierno había anunciado inicialmente que Fronteras Seguras tendría presencia en Cobija, Guayaramerín, Puerto Suárez y San Matías, con operaciones coordinadas entre Policía, Fuerzas Armadas y autoridades brasileñas.
Ahora, frente a las denuncias surgidas en Santa Rosa del Abuná y el señalamiento de cobros ilegales en la ruta hacia Montevideo, el Gobierno prepara nuevas operaciones y anunció el envío de unidades especializadas a las zonas fronterizas.






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