El conteo parcial refleja mínima diferencia entre los candidatos principales, mientras denuncias de fraude y la intervención de Trump elevan la tensión y generan riesgo de conflicto postelectoral inminente.
Las elecciones presidenciales celebradas el domingo en Honduras mantienen al país en una situación de incertidumbre política debido a la estrecha diferencia de votos entre los candidatos Nasry Asfura, del Partido Nacional, y Salvador Nasralla, del Partido Liberal. El conteo oficial avanza lentamente y todavía no permite determinar un ganador definitivo.
Hasta la mañana del lunes, solo se había procesado el 55,87 % de los sufragios. Los datos provisionales indican que Asfura lidera con 735.703 votos, equivalentes al 40 %, mientras Nasralla registra 731.527 sufragios, un 39,78 %. La diferencia entre ambos es de 4.176 votos, lo que mantiene la contienda abierta y podría modificar el resultado final, dado que Honduras no cuenta con segunda vuelta electoral.
La candidata oficialista Rixi Moncada, del partido Libre, quedó en tercer lugar con el 19,23 % de los votos. Moncada hizo un llamado a respetar el proceso del Consejo Nacional Electoral (CNE) y a mantener la vigilancia en cada mesa de votación hasta la contabilización total de las actas presidenciales, municipales y legislativas. Durante la campaña, había denunciado posibles maniobras de la oposición para alterar los resultados mediante la publicación anticipada de datos parciales.
Salvador Nasralla denunció manipulación en el conteo y acusó al CNE de favorecer a Asfura. A través de sus redes sociales, pidió a su estructura nacional que permanezca en las mesas de votación y asegure que todos los votos se registren correctamente, anticipando que no aceptará resultados que no reflejen su victoria.
El proceso electoral estuvo acompañado de denuncias cruzadas entre el Gobierno y la oposición. Mientras las autoridades advertían sobre supuestas conspiraciones opositoras, los partidos adversarios denunciaban presiones sobre los funcionarios del CNE. La Organización de Estados Americanos (OEA) celebró una sesión especial para supervisar la transparencia de las elecciones y evaluar los riesgos de irregularidades.
La tensión aumentó por la intervención del presidente estadounidense Donald Trump, quien declaró públicamente su apoyo a Asfura y pidió a los ciudadanos hondureños no votar por Nasralla ni Moncada, a quienes calificó de “comunistas”. Además, Trump anunció un indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por delitos de narcotráfico, generando un factor externo que influyó en la percepción del proceso.
El país permanece a la espera de los resultados finales.




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