ESCALADA DEL DÓLAR GOLPEA A TODA LA CADENA ECONÓMICA

julio 23, 2026

El dólar oficial alcanzó un nuevo máximo desde la adopción del tipo de cambio flexible. La volatilidad comienza a repercutir en exportaciones, comercio, transporte e importaciones, mientras el Gobierno sostiene que el mercado aún busca estabilizarse.

La cotización oficial del dólar volvió a subir y alcanzó un nuevo nivel histórico desde que entró en vigencia el régimen de tipo de cambio flexible. El Banco Central de Bolivia (BCB) fijó el valor de la divisa en Bs 11,13, una cifra que refleja el comportamiento ascendente registrado durante las últimas semanas y que ya empieza a tener consecuencias sobre distintas actividades económicas. Exportadores, comerciantes, transportistas y empresarios advierten que las variaciones diarias dificultan la planificación de sus operaciones y elevan sus costos, mientras las autoridades nacionales insisten en que el mercado atraviesa un proceso de ajuste propio del nuevo sistema cambiario.
Crece la preocupación por el ritmo del incremento
El empresario y líder de Unidad, Samuel Doria Medina, sostuvo que la evolución del dólar oficial está ocurriendo con una rapidez que merece atención inmediata y consideró necesario revisar el funcionamiento del régimen cambiario.
A través de sus redes sociales afirmó que el Banco Central no dispone actualmente de los recursos suficientes para moderar el comportamiento de la divisa y planteó la incorporación de mecanismos que permitan reducir las fluctuaciones del mercado.
«El alza del dólar es demasiado aguda y rápida. El Banco Central no tiene recursos para enfrentar este comportamiento. Es urgente que el Gobierno se replantee el sistema de cambios e introduzca mecanismos para moderar la tendencia alcista del mercado. Hay que evitar que este precio desordene los costos del resto de la economía», escribió.
Posteriormente añadió que el incremento permanente de la cotización está modificando el comportamiento de quienes poseen dólares, ya que muchos prefieren esperar antes de venderlos con la expectativa de obtener un mejor precio, situación que reduce la oferta y alimenta la escasez de divisas.
Según manifestó, Bolivia atraviesa una etapa de aprendizaje frente a un sistema cambiario distinto al que predominó durante varios años.
El tipo de cambio mantiene su tendencia ascendente
Desde la implementación del nuevo régimen, el 29 de junio, el dólar oficial pasó de Bs 9,73 a Bs 11,13, acumulando un incremento de Bs 1,40 en menos de un mes.
El Banco Central explicó que el comportamiento responde a una demanda de dólares que continúa superando la disponibilidad de divisas en el mercado nacional.
La cotización paralela también se mantiene en niveles similares o superiores a la oficial, reflejando una presión constante sobre el mercado cambiario.
Las variaciones diarias han comenzado a convertirse en un factor que modifica decisiones comerciales y financieras debido a que muchas operaciones requieren varios días para concretarse y, durante ese tiempo, el valor del dólar cambia continuamente.
Exportadores buscan reducir la incertidumbre
Uno de los sectores que manifestó mayores dificultades es el exportador.
La Cámara de Exportadores (Camex) informó que la volatilidad del tipo de cambio incrementa los costos administrativos y dificulta la planificación de operaciones de comercio exterior.
Su gerente, Mario Rojas, explicó que una exportación normalmente requiere entre dos y tres días para completar todos los procedimientos y que, cuando corresponde efectuar los pagos, el dólar suele registrar una nueva cotización.
Como alternativa, el sector propuso que el tipo de cambio vigente al inicio de cada trámite permanezca invariable hasta la conclusión del proceso, permitiendo evitar diferencias ocasionadas únicamente por la variación diaria del mercado.
La propuesta fue presentada mientras el Gobierno anunció que el próximo 30 de julio presentará un Programa de Competitividad Industrial en coordinación con representantes del sector privado.
Comercio y transporte sienten el impacto
El incremento del dólar también comenzó a afectar a los pequeños comerciantes.
Pedro Valda, dirigente gremial de El Alto, afirmó que la comercialización de ropa usada dejó de ser una actividad rentable para muchos vendedores debido al incremento del precio de los fardos importados.
Según explicó, los proveedores mayoristas ya calculan sus ventas utilizando como referencia el dólar paralelo, situación que redujo considerablemente los márgenes de utilidad de los comerciantes minoristas.
Añadió que esta realidad ya se observa en ferias tradicionales de ciudades como El Alto, Oruro y Patacamaya, donde las ventas muestran una desaceleración.
El transporte libre del departamento de La Paz también expresó su preocupación.
El dirigente Limbert Tancara informó que el sector analiza una posible actualización de tarifas debido al incremento previsto en los costos de neumáticos, repuestos, autopartes y accesorios importados.
Indicó que solicitarán reuniones con el Ministerio de Economía y con autoridades departamentales y municipales para evaluar el alcance del nuevo sistema cambiario.
«Eso va a ser catastrófico, no simplemente para el chofer, también para la población», afirmó.
A su vez, el diputado Alejandro Reyes sostuvo que uno de los caminos para disminuir la presión sobre el mercado sería utilizar mecanismos de subasta de divisas administrados por el Banco Central con el objetivo de contener el comportamiento del dólar y desalentar procesos especulativos.
El ministro de Economía defiende el cambio de modelo
Frente a las observaciones realizadas por distintos sectores, el ministro de Economía, Gabriel Espinoza, aseguró que el comportamiento del dólar forma parte de una transición hacia un sistema cambiario diferente y pidió analizar la evolución del mercado en un horizonte de mediano plazo.
La autoridad explicó que el Gobierno decidió eliminar el esquema del bolsín administrado por el Banco Central, mecanismo que mantenía prácticamente congelada la cotización oficial, para reemplazarlo por un régimen flexible que refleje de manera más transparente la oferta y la demanda de divisas.
Según Espinoza, este cambio representa una modernización del sistema cambiario y permite abandonar un modelo que ya no respondía a las condiciones económicas actuales.
El ministro afirmó que, desde la entrada en vigencia del nuevo régimen, la depreciación acumulada del boliviano se sitúa alrededor del 8% al 9%, porcentaje que, a su juicio, resulta inferior al registrado en otros países que aplicaron reformas similares, donde las devaluaciones oscilaron entre el 20% y el 30% en períodos mucho más cortos.
También explicó que el comportamiento reciente del dólar estuvo influenciado por circunstancias extraordinarias. Entre ellas mencionó la reducción temporal del ingreso de divisas ocasionada por los 53 días de conflictos sociales, situación que afectó el ciclo normal de exportaciones, además de una demanda acumulada de importadores que esperaban retomar sus operaciones una vez superados esos acontecimientos.
Espinoza señaló que el mercado todavía necesita tiempo para alcanzar un nuevo equilibrio y sostuvo que las variaciones diarias forman parte del funcionamiento natural del esquema flexible.
«Va a haber épocas en las que suban y épocas en las que bajan», afirmó, al indicar que muchas decisiones económicas de las familias no dependen directamente del precio diario del dólar.
Finalmente, manifestó que el Gobierno considera que una cotización situada alrededor de Bs 9,70, Bs 9,80 o incluso cercana a Bs 10 representa un nivel compatible con el desenvolvimiento de la economía nacional y aseguró que el Ejecutivo continuará monitoreando permanentemente el comportamiento del mercado cambiario para acompañar la transición hacia el nuevo régimen.

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