El Gobierno nacional gestionó créditos internacionales por 8.000 millones de dólares en apenas dos meses y seis días, incrementando significativamente el nivel de endeudamiento del país frente a organismos multilaterales.
Durante los primeros dos meses y seis días de la presente administración, el Ejecutivo boliviano gestionó préstamos a largo plazo por un total aproximado de 8.000 millones de dólares, según confirmaron fuentes oficiales del Ministerio de Economía y la Presidencia del Estado. Este aumento representa alrededor de un 50% más que la deuda externa acumulada bajo gestiones anteriores.
Históricamente, Bolivia ha mantenido un control moderado sobre su endeudamiento. Desde el retorno a la democracia en 1982, el país atravesó episodios de alta deuda, los cuales, en los últimos 30 años, se administraron con criterios de prudencia fiscal para evitar incrementos abruptos. A noviembre de 2025, la deuda externa frente a organismos internacionales y gobiernos extranjeros alcanzaba más de 13.800 millones de dólares, según registros oficiales.
La actual administración gestionó 4.500 millones de dólares con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), más de 3.000 millones con la Corporación Andina de Fomento (CAF) y varios cientos de millones adicionales con el Fondo Financiero para el Desarrollo de la Cuenca del Plata (Fonplata). El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, confirmó estos montos tras una reunión oficial con Ilan Goldfajn, presidente del BID.
Lupo detalló que los créditos poseen condiciones de financiamiento consideradas favorables, con una tasa de interés cercana al 3,5%, cinco años de gracia y un plazo de amortización de 20 años. Según la normativa vigente, cada crédito requiere aprobación de la Asamblea Legislativa Plurinacional antes de su ejecución.
Además, la CAF anunció un programa de inversión de 3.100 millones de dólares durante los próximos cinco años para sostener la estabilidad económica del país. Fonplata, por su parte, proyecta un financiamiento de 1.000 millones de dólares en el mismo período, destinado a proyectos estratégicos alineados con la agenda nacional de desarrollo.
Con estas operaciones, la deuda externa boliviana supera actualmente los 20.000 millones de dólares, marcando uno de los aumentos más significativos en la historia reciente del país. Los registros oficiales detallan los montos, plazos y condiciones de cada crédito, lo que permite un seguimiento transparente de las obligaciones adquiridas por el Estado.
El Ejecutivo sostiene que los recursos permitirán financiar inversiones y fortalecer la economía mediante generación de divisas y apoyo a proyectos estratégicos. La Asamblea Legislativa continúa evaluando cada crédito, conforme a los procedimientos legales establecidos, para su viabilidad y cumplimiento normativo.
El incremento reciente modifica la estructura de la deuda externa boliviana, elevando la exposición del país frente a organismos multilaterales y gobiernos aliados. El seguimiento detallado de estos créditos forma parte de los registros públicos que documentan la evolución del endeudamiento y las obligaciones futuras del Estado.




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