La Federación de Fútbol de Surinam (SVB) enfrenta una crisis que podría dejar a su selección fuera del repechaje mundial, lo que significaría que Bolivia se enfrente únicamente a Irak en la fase decisiva. Los conflictos internos y las disputas legales han paralizado a la federación, complicando la preparación del equipo surinamés para el partido previsto el 26 de marzo en Monterrey, México.
El problema se originó tras las elecciones de la SVB, en las que los grupos Oldenstam y Kurban fueron derrotados. Ambos impugnaron los resultados en tribunales ordinarios y lograron congelar las cuentas bancarias de la federación, medida que impide contratar a un nuevo entrenador y limita la planificación del equipo. La situación ha generado una parálisis administrativa que amenaza con dejar a Surinam sin participar en el repechaje.
En un comunicado, la SVB calificó las acciones como “ilegales y de mala fe”, indicando que buscan obstaculizar el funcionamiento normal de la federación y afectan directamente al desarrollo del fútbol en el país. Además, la federación recordó que según las normas de la FIFA, la intervención de tribunales civiles en la gestión de federaciones nacionales no está permitida, salvo en situaciones excepcionales definidas por la legislación nacional, lo que genera un conflicto directo con las regulaciones internacionales.
“El riesgo de sanciones es real y grave. La FIFA podría suspender todas las actividades futbolísticas nacionales e internacionales, e incluso crear un comité de normalización para dirigir temporalmente la federación”, señaló la SVB. De concretarse estas sanciones, Surinam podría quedar fuera del repechaje, dejando el camino libre para que Bolivia se enfrente únicamente a Irak.
La renuncia del técnico Stanley Menzo hace unas semanas complicó aún más la situación. Sin acceso a los fondos congelados, la federación no puede contratar un sustituto, lo que retrasa la preparación del equipo y genera incertidumbre entre jugadores y aficionados. La crisis legal no solo afecta el calendario deportivo, sino también la planificación estratégica de la selección surinamés y la moral de sus integrantes.
Especialistas en reglamentos de la FIFA advierten que la intervención de tribunales ordinarios en la gestión de federaciones constituye una violación grave, con consecuencias que podrían extenderse más allá del repechaje, afectando todas las competencias futbolísticas de Surinam. La crisis convierte a la SVB en un ejemplo de cómo conflictos internos pueden tener un impacto directo en la representación internacional de un país.
Para Bolivia, esta situación representa una oportunidad inesperada. Si Surinam no logra resolver sus problemas administrativos antes del 26 de marzo, el equipo boliviano podría avanzar en el repechaje enfrentando únicamente a Irak, sin disputar el partido originalmente previsto.




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