Los países de la CELAC manifestaron inquietud por la llegada de tropas extra-regionales a América Latina y el Caribe, ratificando su compromiso con la soberanía, el diálogo y la estabilidad democrática.
La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) volvió a pronunciarse de manera conjunta para expresar su preocupación por la presencia militar de potencias extra-regionales en el continente. En un comunicado difundido este viernes, los gobiernos subrayaron que esta acción contradice los principios que sustentan a la región como Zona de Paz.
El organismo, conformado por más de una veintena de países, recordó que América Latina y el Caribe fueron declaradas en 2014 como un territorio comprometido con la paz y la convivencia pacífica. Bajo ese acuerdo, los Estados miembros asumieron la obligación de promover el diálogo, evitar la injerencia extranjera y garantizar la solución negociada de cualquier controversia.
En su declaración, los gobiernos enfatizaron que la soberanía y la autodeterminación son pilares inquebrantables de la vida regional. “No aceptamos acciones que impliquen el uso de la fuerza ni amenazas externas que pongan en riesgo la estabilidad de nuestros pueblos”, señalaron.
La CELAC también recordó la importancia del Tratado de Tlatelolco, firmado en 1967, que estableció a América Latina y el Caribe como la primera zona densamente poblada libre de armas nucleares. Para los países firmantes, este instrumento continúa siendo un referente mundial y una muestra clara del compromiso de la región con el desarme y la seguridad colectiva.
En el comunicado, sin embargo, no se eludieron los problemas internos. Los Estados reconocieron que el narcotráfico y el crimen organizado transnacional siguen representando desafíos profundos que amenazan la seguridad ciudadana y socavan la cohesión social. Ante esa realidad, expresaron su determinación de intensificar la cooperación regional e internacional para combatir estas problemáticas dentro de los marcos legales vigentes y en plena observancia del Derecho Internacional.
Los gobiernos de la CELAC insistieron en que la solución a los problemas de seguridad y desarrollo debe encontrarse dentro de la propia región, mediante el fortalecimiento de las instituciones democráticas y la cooperación multilateral. En ese sentido, rechazaron cualquier tipo de despliegue militar ajeno, por considerar que lejos de aportar estabilidad, genera tensiones y riesgos adicionales.
El pronunciamiento finaliza con un llamado a la comunidad internacional a respetar el carácter pacífico de América Latina y el Caribe, reafirmando que el camino hacia la estabilidad y el desarrollo debe construirse desde la integración regional, el diálogo y el respeto mutuo.




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