Gabriel Ramírez, del cuerpo técnico de la Verde, destaca la preparación táctica y la importancia de continuar un proyecto que mira más allá del resultado inmediato.
A días de enfrentarse a Venezuela por la decimoquinta jornada de las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026, la selección boliviana afina detalles de cara a un encuentro crucial en condición de visitante. El partido se disputará este viernes en Maturín, y desde el cuerpo técnico nacional ya se ha expresado la firme intención de competir con responsabilidad, sin dejar de lado la visión estratégica a largo plazo.
Gabriel Ramírez, asistente del entrenador Óscar Villegas, compartió su mirada sobre lo que implica este desafío para la Verde. “No somos de usar términos como ‘matar o morir’, pero sí tenemos claro que vamos a darlo todo para obtener el mejor resultado posible. Venezuela tiene puntos fuertes que conocemos bien: presiona alto, tiene transiciones veloces y un buen juego aéreo. Estamos trabajando para enfrentarlo con inteligencia y solidez”, afirmó.
Respecto a la conformación del equipo titular, Ramírez adelantó que no se esperan cambios significativos. “La base del equipo ha sido constante desde que asumimos este proceso. No nos caracterizamos por hacer muchas variantes. Lo que resta se definirá en los entrenamientos programados en Santa Cruz, pero la estructura se mantiene”, señaló.
Más allá de este partido en particular, Ramírez insistió en que el verdadero objetivo del proceso no es únicamente clasificar al Mundial. “Desde un inicio, planteamos una ruta de trabajo a diez años. Ya hemos logrado romper estadísticas que llevaban décadas sin modificarse, como ganar fuera de casa después de 31 años o encadenar tres victorias consecutivas. Esos logros son prueba de que hay avance, aunque no siempre se reconozca”, subrayó.
El compromiso del grupo, según el técnico, es absoluto. Bolivia quiere sumar puntos fuera de casa, y no se trata solo de ilusión, sino de un trabajo serio que busca consolidarse a largo plazo. “Sabemos que el rival es difícil, pero también creemos en nuestras capacidades. El grupo está comprometido y enfocado. Vamos por los tres puntos, y vamos con humildad, pero también con determinación”, añadió Ramírez.
El itinerario de la selección contempla un traslado este martes a Santa Cruz de la Sierra, donde el equipo nacional realizará dos sesiones de práctica intensiva. Posteriormente, se embarcarán en un vuelo chárter directo a Maturín, con el objetivo de llegar en óptimas condiciones físicas y mentales al encuentro frente a la Vinotinto.




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