Las federaciones del magisterio urbano y rural paralizaron las clases fiscales en Bolivia. Los maestros denuncian falta de atención estatal, déficit de ítems y deterioro económico del sector.
La protesta nacional del magisterio volvió a mostrar este lunes el profundo desgaste entre los docentes y el Gobierno. Miles de maestros urbanos y rurales paralizaron actividades escolares y salieron a las calles en los nueve departamentos del país para exigir respuestas a un pliego de demandas que, según denuncian, permanece sin atención desde hace semanas.
La medida fue asumida por la Confederación de Trabajadores de Educación Urbana de Bolivia y las federaciones rurales, que determinaron endurecer las movilizaciones ante la falta de soluciones concretas por parte del Ministerio de Educación. El sector urbano cumple un paro de 24 horas, mientras que el magisterio rural ejecuta una protesta movilizada de 48 horas respaldada por la Central Obrera Boliviana.
En La Paz, maestros de distintas regiones se concentraron desde la mañana para iniciar una marcha y bloqueos en varias intersecciones del centro de la ciudad. Las protestas también se extendieron a Santa Cruz, Cochabamba, Potosí, Oruro y otras capitales, donde las clases fiscales fueron suspendidas de manera masiva.
El dirigente del magisterio urbano de Santa Cruz, Lorenzo Chávez, sostuvo que las medidas de presión son consecuencia de la falta de voluntad política para atender los reclamos del sector educativo. “No hemos sido escuchados pese a semanas de movilizaciones. Por eso los maestros decidieron asumir el paro nacional”, manifestó.
El dirigente cuestionó además las declaraciones oficiales sobre los ingresos docentes y afirmó que existe un intento de distorsionar la realidad económica del magisterio. “Se habla de salarios altos, pero muchos colegas apenas logran sostener a sus familias con cargas horarias excesivas”, señaló.
Según explicó, el incremento salarial aplicado este año no representó un beneficio real para el sector porque los maestros perciben salario básico y no salario mínimo nacional. Chávez aseguró que existen docentes que, pese a trabajar extensas jornadas, terminan ganando menos que el salario mínimo vigente.
Las organizaciones sindicales reclaman la creación inmediata de nuevos ítems debido al crecimiento de la cantidad de estudiantes y a la falta de personal en distintas unidades educativas. Los maestros denuncian que la sobrecarga laboral afecta la calidad educativa y obliga a muchos profesores a asumir varias funciones al mismo tiempo.
El pliego petitorio también incluye mayor inversión para infraestructura, laboratorios y equipamiento escolar. Los dirigentes afirman que existen unidades educativas que continúan trabajando en condiciones precarias mientras el sistema educativo enfrenta problemas estructurales no resueltos.
Otro de los puntos de conflicto es el rechazo a la municipalización de la educación. El magisterio considera que transferir responsabilidades a las alcaldías podría agravar las desigualdades educativas entre regiones con diferentes capacidades económicas.
Desde el Gobierno, la ministra de Educación, Beatriz García, convocó nuevamente al diálogo y pidió priorizar el derecho de los estudiantes a pasar clases. Sin embargo, las federaciones docentes sostienen que la convocatoria oficial apareció recién después de semanas de protestas y pedidos públicos.
El magisterio definirá en un ampliado nacional si participa en la reunión prevista en Cochabamba. Los dirigentes adelantaron que cualquier decisión será asumida de manera conjunta por todas las federaciones del país.




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