El sorteo de jurados marca un hito clave del calendario electoral boliviano de cara a los comicios del 17 de agosto.
El proceso democrático boliviano avanza con firmeza tras la designación pública de más de 200 mil jurados electorales que estarán encargados de conducir las mesas de sufragio en las elecciones generales del próximo 17 de agosto. La jornada de sorteo, celebrada este viernes 18 de julio, fue ejecutada simultáneamente en los nueve departamentos del país por los tribunales electorales regionales, y en las circunscripciones del exterior por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
El sorteo forma parte de la actividad número 49 del cronograma oficial aprobado por el Órgano Electoral Plurinacional, que ya se encuentra en su fase decisiva. Esta etapa, clave para asegurar la transparencia del proceso, se realizó en actos públicos con la presencia de notarios electorales, observadores y representantes de organizaciones políticas.
A través de una conferencia informativa, el vocal del TSE, Francisco Vargas, comunicó que la nómina completa de jurados designados será difundida el domingo 20 de julio mediante publicaciones en prensa escrita de circulación nacional. Una vez revelados los nombres, se activará el mecanismo legal para excusarse del cumplimiento de esta función, reservado exclusivamente para aquellos que puedan demostrar causales válidas establecidas por la normativa.
Las excusas podrán ser presentadas entre el lunes 21 y el domingo 27 de julio, en oficinas de los tribunales departamentales o, en el caso de los residentes bolivianos en el extranjero, ante los notarios electorales correspondientes. El ciudadano sorteado deberá justificar documentalmente su situación, conforme lo exige la Ley 018 del Órgano Electoral Plurinacional.
La normativa prevé únicamente cuatro causales legítimas de excusa: enfermedad debidamente certificada, embarazo, fuerza mayor comprobada documentalmente, y el ejercicio de funciones como dirigente o candidato de alguna organización política reconocida por el TSE. Cada solicitud será evaluada por el respectivo tribunal electoral, el cual comunicará de manera oficial su aceptación o rechazo.
Vargas subrayó el carácter obligatorio de esta función y recordó que su incumplimiento, sin excusa válida, acarrea sanciones económicas. “La ciudadanía debe saber que ser jurado electoral no es opcional. Es un deber constitucional. Si no se justifica la inasistencia, el infractor puede recibir una multa equivalente al 50% del salario mínimo nacional, lo que actualmente supera los mil bolivianos”, explicó el vocal del TSE.
La participación de los jurados es esencial, ya que de ellos depende la organización, control, verificación y cierre de las mesas de votación. Estas personas serán responsables de abrir los recintos, guiar el proceso de votación, efectuar el escrutinio de los votos y elaborar las actas que posteriormente serán procesadas por el TSE.
El proceso de notificación a los jurados se iniciará inmediatamente después de la publicación de la lista. A partir de ese momento, deberán asistir a capacitaciones presenciales y obligatorias organizadas por los tribunales departamentales. En esas sesiones se instruirá sobre los procedimientos legales, logísticos y técnicos que regirán el día de los comicios.




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