La inflación llegó al 5,95% en la región chapaca, reflejando el fuerte impacto de los bloqueos, el alza del dólar y el encarecimiento del transporte y alimentos básicos.
Tarija cerró el mes de junio con una inflación mensual del 5,95%, una de las cifras más elevadas del país, según el último reporte del Instituto Nacional de Estadística (INE). Este incremento coloca a la región entre las más afectadas por la subida generalizada de precios, superando incluso la media nacional que alcanzó el 5,21%.
De acuerdo al INE, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) refleja con claridad los efectos acumulados de varios factores que se combinaron para encarecer la vida de los tarijeños: los bloqueos de caminos promovidos por sectores cercanos a Evo Morales, las dificultades logísticas para el transporte de alimentos y combustibles, y el alza sostenida del tipo de cambio.
“Tarija fue una de las regiones más golpeadas por el encarecimiento de productos esenciales, en especial alimentos y servicios básicos. La inflación acumulada a junio, a nivel nacional, alcanzó el 15,53%, una cifra alarmante. En Tarija, ese fenómeno se expresó con especial fuerza debido a la dependencia que tiene el departamento del abastecimiento externo”, explicó el director del INE, Humberto Arandia.
Entre los productos que más subieron de precio en el sur del país están la carne de res, el pollo, las cebollas, papas y el almuerzo en restaurantes. Comerciantes y vecinos de la capital chapaca confirmaron que durante el mes pasado se registró un aumento abrupto en los costos de estos productos. “El kilo de carne se disparó en cuestión de días. Llegamos a pagar hasta 45 bolivianos por cortes que antes costaban 35”, señaló doña Gloria, vendedora del mercado Bolívar.
Además de los alimentos, también hubo alzas notables en transporte urbano e interdepartamental, así como en el precio de insumos médicos, ropa y servicios escolares. Los datos del INE indican que la inflación no fue pareja en todo el país, pero en Tarija el impacto fue mayor debido a los cuellos de botella generados por los bloqueos en rutas troncales.
El fenómeno inflacionario fue impulsado, según el INE, por una dinámica especulativa que se activó desde fines de mayo, cuando comenzaron a anunciarse las protestas que derivaron en cortes de caminos durante varias semanas. Este desabastecimiento provocó un incremento preventivo de precios en muchos mercados.
Pese a que la situación comenzó a normalizarse tras el levantamiento de los bloqueos a mediados de junio, los efectos de esa crisis siguen vigentes en la economía familiar. “Los precios no bajan tan rápido como suben. Aunque ya no hay bloqueos, seguimos pagando caro”, lamentó un transportista en la Terminal de Buses.




0 comentarios