Con 100 mil dosis donadas, el gobierno venezolano se convierte en aliado clave frente al avance de la epidemia que afecta a Santa Cruz.
En un contexto donde los contagios de sarampión crecen y la respuesta interna resulta insuficiente, la República Bolivariana de Venezuela se ha convertido en un actor esencial para frenar el avance de esta enfermedad en Bolivia.
El envío de 100 mil vacunas ha sido recibido como un gesto determinante. “No esperábamos una epidemia de estas dimensiones. Esta ayuda es vital”, reconoció Max Enríquez, viceministro del área, al confirmar 64 infectados y 550 casos en observación, concentrados mayormente en el departamento de Santa Cruz.
Desde la embajada venezolana, César Trompiz reafirmó el compromiso de su país con la salud regional. “Hemos costeado completamente este envío porque creemos en la cooperación como principio fundamental”, aseguró el diplomático.
La crisis se ha agravado por la existencia de grandes bolsones de población infantil no vacunada. Bolivia, que proyectó su inmunización sobre los nacimientos anuales (240 mil), no contempló un rebrote como el actual.
Ante esta realidad, las nuevas dosis permitirán reforzar la cobertura en los municipios cruceños, donde las brigadas del Sedes ya han sido instruidas para iniciar la distribución masiva. El llamado a la población es claro: vacunar a todos los menores de cinco años, sin demora.




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