El Campo Churumas entra en operación con una inversión superior a los $us 100 millones, 230 billones de pies cúbicos en reservas y un firme compromiso con la seguridad energética del país.
Bolivia da un nuevo paso en su política de fortalecimiento energético con la entrada en producción del Campo Churumas, ubicado en la provincia Arce del departamento de Tarija. Este proyecto, considerado estratégico para la reposición e incremento de reservas hidrocarburíferas, marca el inicio de una etapa de explotación sostenida que se extenderá por más de 20 años.
El presidente del Estado, Luis Arce Catacora, fue quien hizo el anuncio oficial a través de sus redes sociales, destacando que el pozo CHU-X2, perteneciente al Campo Churumas, representa un hito dentro del Plan de Reactivación del Upstream (PRU). Este plan forma parte de la estrategia del Gobierno nacional para revitalizar la industria de hidrocarburos mediante la exploración y desarrollo de nuevos yacimientos.
“Este proyecto es una clara muestra de que avanzamos en la reposición e incremento de reservas, asegurando así nuestra seguridad energética”, afirmó el mandatario. Resaltó además que la puesta en marcha del campo se alinea con los objetivos de su administración, que prioriza la transformación de los recursos naturales en oportunidades concretas de desarrollo económico y social.
El pozo CHU-X2 se encuentra dentro de una zona de uso moderado de la Reserva Nacional de Flora y Fauna Tariquía y fue desarrollado cumpliendo con todos los requisitos ambientales y técnicos. Según lo establecido en la Licencia Ambiental, el proyecto cuenta con mecanismos de prevención y mitigación de impactos, lo que garantiza un equilibrio entre la explotación energética y la protección de la biodiversidad local.
De acuerdo con los datos técnicos proporcionados por YPFB y ratificados por la Presidencia, el pozo posee una reserva de aproximadamente 230 billones de pies cúbicos (BCF) de gas. En su fase inicial, el campo generará una producción diaria superior a los 20 millones de pies cúbicos, lo que lo convierte en uno de los activos más prometedores del sur del país.
La inversión total destinada al desarrollo de este campo supera los $us 100 millones. Este monto ha sido destinado no solo a la perforación y adecuación del pozo, sino también a la infraestructura complementaria que permitirá transportar y distribuir el gas producido.
“Con una inversión que supera los 100 millones de dólares, este campo gasífero promete un futuro brillante para Bolivia”, sostuvo Arce, añadiendo que el éxito del proyecto no solo reside en su rentabilidad económica, sino en el hecho de que se está logrando con responsabilidad ambiental y consenso con los sectores involucrados.
El mandatario también subrayó el impacto positivo que esta operación tendrá en la economía regional y nacional. La activación de nuevas fuentes de gas contribuye a garantizar el abastecimiento interno, fortalecer las exportaciones energéticas y generar empleos directos e indirectos en el departamento de Tarija y en otras regiones del país.
El Campo Churumas se suma así a los esfuerzos del Gobierno boliviano por reactivar el sector hidrocarburífero, que en los últimos años enfrentó desafíos por la reducción de reservas, la caída de los precios internacionales del gas y la disminución de volúmenes de exportación.
“Estamos trabajando unidos, coordinando esfuerzos con todos los sectores para transformar nuestros recursos naturales en desarrollo y progreso para nuestra amada Bolivia”, enfatizó Arce.
El proyecto también refuerza el discurso oficial que promueve una transición energética ordenada, en la que la explotación de hidrocarburos sigue siendo una base del crecimiento económico mientras se desarrollan paralelamente fuentes alternativas de energía.
Para las comunidades aledañas a la Reserva Tariquía, el inicio de operaciones en Churumas es motivo de expectativa y vigilancia. Autoridades del área aseguran que el proceso de socialización del proyecto fue exhaustivo y que la participación de los habitantes en la toma de decisiones forma parte del enfoque de responsabilidad social adoptado por el Estado y las empresas operadoras.
Con la producción del Campo Churumas ya en marcha, Bolivia refuerza su posición como país productor de gas y consolida su estrategia de reactivación económica basada en la recuperación de su capacidad energética. La combinación de tecnología, sostenibilidad y visión estratégica hacen de este proyecto un ejemplo del potencial que aún tienen los hidrocarburos como motor de desarrollo.




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