ARCE CULPA A EVO MORALES POR VIOLENCIA EN LLALLAGUA

junio 11, 2025

El presidente acusa al exmandatario de alentar actos delictivos y promete llevar a la justicia a los responsables.

El presidente del Estado, Luis Arce Catacora, lanzó este martes su pronunciamiento más contundente contra Evo Morales, tras los graves hechos de violencia registrados en Llallagua, norte de Potosí. Desde sus redes sociales, el mandatario condenó lo ocurrido y responsabilizó directamente a su exjefe político de haber promovido los bloqueos y enfrentamientos que dejaron un saldo de más de 30 heridos.

La declaración llega tras una semana de tensión nacional, marcada por bloqueos promovidos por sectores afines al líder cocalero, quien exige la renuncia de Arce y ha llamado a una supuesta “batalla final”. Para el actual presidente, este discurso no es más que un llamado a la violencia disfrazado de lucha política.

“La jornada en Llallagua ha sido una de las más amargas y violentas de los últimos años. Lo ocurrido no tiene justificación. Hay más de 30 heridos por ataques de grupos afines a Evo Morales que han actuado con total impunidad”, denunció Arce en un comunicado.

El mandatario acusó a los bloqueadores de haber cometido una serie de actos violentos en diferentes puntos del país durante los últimos nueve días, entre ellos el ataque a personal médico, la destrucción de una ambulancia, el saqueo de comunidades, el amedrentamiento a periodistas y las agresiones contra efectivos policiales.

Lo que más indignó al jefe de Estado fue la actitud del expresidente Morales, quien —en lugar de condenar los hechos— celebró lo sucedido. “Morales habla de una ‘batalla final’, pero ¿contra quién? ¿Contra los bolivianos? ¿A cuánta gente más pretende sacrificar por su ambición personal?”, cuestionó Arce.

Desde su refugio político en el trópico de Cochabamba, Morales ha mantenido una postura desafiante, pese a que sobre él pesa una orden de aprehensión por trata de personas. El expresidente ha instruido a sus seguidores a cercar ciudades y continuar con las protestas, profundizando la polarización en el país.

Arce fue enfático al señalar que su Gobierno no permitirá que estos hechos queden impunes. “Todos los responsables serán puestos ante la justicia. No vamos a tolerar más violencia ni permitiremos que destruyan el Estado Plurinacional por intereses personales”, afirmó.

Asimismo, pidió al pueblo boliviano reflexionar sobre el rumbo que está tomando el país y alertó sobre los riesgos de caer en una espiral de violencia. “No podemos permitir que la democracia se derrumbe por la obsesión de una sola persona. Es hora de defender la paz y el progreso”, exhortó.

En su declaración, Arce defendió el carácter popular de su Gobierno y aseguró que continuará trabajando por los sectores más vulnerables del país, pero dentro del marco de la institucionalidad y el respeto a la ley. “Nuestra lucha sigue siendo por el pueblo, pero no por la vía de la violencia ni el chantaje”, aseguró.

La jornada en Llallagua marcó un punto de inflexión. El enfrentamiento entre bloqueadores “evistas” y comunarios dejó una estela de destrucción: ambulancias dañadas, instituciones públicas saqueadas y más de treinta personas heridas. Aunque la situación se ha estabilizado temporalmente, la tensión en la zona es palpable y la circulación de alimentos está interrumpida.

El Ministerio de Gobierno informó que ya se han identificado a varios responsables de los hechos violentos y que se iniciaron procesos penales. Uno de los primeros aprehendidos fue Franco García, activista conocido por su cercanía con Morales, quien fue capturado y, desde celdas policiales, instó a sus seguidores a resistir y advirtió que “no habrá cárceles suficientes”.

Por otro lado, Grover Horacio, representante de los gremiales alineados al “evismo”, anunció una marcha desde Ventilla (El Alto) hacia el centro de La Paz, prevista para este jueves. Según dijo, el objetivo es denunciar lo que considera abusos en los puntos de bloqueo y mostrar que su movilización no es política, sino por la canasta familiar.

Sin embargo, las autoridades no descartan nuevos brotes de violencia. El Gobierno asegura que reforzará la presencia policial en zonas conflictivas y que se actuará con firmeza para restablecer el orden.

Luis Arce concluyó su mensaje con una advertencia clara: “No se puede jugar con la estabilidad de todo un país por una ambición personal. A quienes siembran terror y confrontación, les decimos que no habrá impunidad”.

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