El nuevo plan nacional enfoca su estrategia en la prevención, respuesta rápida y recuperación ambiental con respaldo internacional.
Con la mirada puesta en un 2025 menos vulnerable a los incendios forestales, el Gobierno boliviano presentó en Santa Cruz su Plan de Acción de Prevención de Incendios Forestales, una iniciativa que apunta a mitigar la incidencia de quemas descontroladas mediante un enfoque integral de gestión del fuego. La propuesta, liderada por el ministro de Medio Ambiente y Agua, Álvaro Ruiz, cuenta con el respaldo técnico de la Unión Europea.
El plan incorpora medidas concretas de intervención temprana y restauración ecológica, considerando que el país ha sufrido en los últimos años una escalada preocupante de eventos de fuego no controlado, especialmente en la Amazonía y el oriente boliviano. La estrategia incluye acciones comunitarias, monitoreo constante, equipos especializados y campañas de concienciación ambiental.
“El cambio empieza con nosotros y con la forma en que protegemos la vida. Cuidar el medioambiente ya no es una opción: es una necesidad”, afirmó Ruiz, al destacar que la prevención será el eje principal del plan, pero también lo será la articulación interinstitucional para una respuesta efectiva.
El documento prioriza 84 municipios en seis departamentos, elegidos por su alta frecuencia de incendios: 26 en Santa Cruz, 19 en Beni, 15 en Pando, 11 en Chuquisaca, 10 en La Paz y tres en Tarija. En estas zonas se instalarán centros de monitoreo, se capacitará personal y se entregarán herramientas para la detección y control del fuego.
En el acto también se dio a conocer el informe oficial de incendios forestales de 2024, que muestra un deterioro alarmante de ecosistemas clave y una presión creciente sobre áreas protegidas. Paralelamente, se explicaron los alcances del Sistema de Alerta Temprana RISSICO, la Red MONICA de calidad del aire, y el Sistema de Monitoreo de Bosques, todos integrados para brindar datos en tiempo real.
El plan contempla, además, la restauración progresiva de zonas degradadas, a través de acciones lideradas por el FONABOSQUE, el SERNAP y la ABT, con participación activa de gobiernos subnacionales, comunidades y sectores productivos.
“La única manera de tener éxito es con corresponsabilidad. Si el Gobierno central trabaja solo, no alcanza. Se necesita que todos nos involucremos, desde las alcaldías hasta el sector agropecuario”, advirtió Ruiz.
Entre los asistentes destacaron representantes de la cooperación internacional, técnicos forestales, alcaldes, gobernadores, bomberos voluntarios, plataformas medioambientales, defensores del pueblo y guardaparques, quienes se comprometieron a reforzar las tareas preventivas antes del inicio de la temporada seca.




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