Desde la directiva se considera urgente una reforma estructural que permita recuperar el papel del Legislativo en la gestión departamental.
En medio de un escenario de profunda crisis en la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija, se plantea la necesidad de priorizar los intereses institucionales por encima de los políticos. La crítica situación ha generado cuestionamientos sobre el desempeño del ente, que no estaría respondiendo adecuadamente a las demandas de la población.
Desde la directiva se considera urgente una reforma estructural que permita recuperar el papel del Legislativo en la gestión departamental. Entre las medidas propuestas están la reducción del número de asambleístas, la disminución de personal y la adecuación de la escala salarial. Según esta visión, un enfoque más eficiente y propositivo es clave para enfrentar los retos económicos y recuperar la confianza ciudadana tras varios años de gestión deficiente.




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