Asesinatos, ataques armados, secuestros y emboscadas forman parte de una cadena de violencia registrada desde noviembre de 2025, con Santa Cruz y las fronteras como principales escenarios.
Al menos 42 personas murieron en 38 hechos violentos registrados durante el gobierno de Rodrigo Paz, según un recuento de casos reportados públicamente desde el inicio de su administración. La sucesión de asesinatos, ataques armados, secuestros, emboscadas y otros episodios con armas de fuego concentra buena parte de los casos en Santa Cruz y, particularmente, en municipios fronterizos con Brasil.
El gobierno de Rodrigo Paz comenzó el 8 de noviembre de 2025 y, desde entonces, distintos hechos relacionados con violencia criminal fueron reportados en varios departamentos. Un recuento publicado a finales de julio identificaba ya 23 ataques vinculados al crimen organizado entre enero y julio de 2026, con 28 fallecidos, de los cuales 16 casos correspondían a Santa Cruz.
La cifra aumentó durante las semanas posteriores con nuevos asesinatos registrados principalmente en Santa Cruz. A comienzos de agosto, nueve personas habían muerto en ataques armados ocurridos en menos de una semana, situación que llevó al desplazamiento de unos 200 policías adicionales hacia poblaciones fronterizas.
Uno de los episodios más graves ocurrió en San Matías, donde un ataque contra una estancia dejó cuatro personas asesinadas y dos mujeres secuestradas. Al día siguiente, un teniente de la Policía que participaba en las investigaciones fue emboscado y asesinado. Su cuerpo fue encontrado posteriormente en una zona próxima a una pista clandestina.
La violencia no terminó con ese operativo. En las semanas siguientes se registraron nuevos hechos armados en San Matías, hasta contabilizar al menos seis víctimas mortales en un periodo de tres semanas, de acuerdo con reportes publicados en agosto. Las autoridades atribuyeron estos episodios a una disputa territorial entre organizaciones criminales brasileñas por rutas utilizadas para el narcotráfico.
El Gobierno de Rodrigo Paz sostiene que detrás de parte de esta violencia se encuentran estructuras como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho, grupos brasileños que, según las autoridades bolivianas, buscan controlar corredores para el tráfico de drogas.
Frente a esta situación, el Ejecutivo puso en marcha el Plan Fronteras Seguras, con unidades especializadas y tropas de élite desplegadas de manera permanente en Cobija, Guayaramerín, Puerto Suárez, San Ignacio y San Matías. El plan contempla además operaciones coordinadas con Brasil para combatir el narcotráfico, el contrabando y la trata de personas.
La administración de Rodrigo Paz también anunció una mayor cooperación policial con Brasil. Entre las medidas figura la instalación de una oficina permanente de la Policía Federal brasileña en La Paz para facilitar el intercambio de información e inteligencia sobre organizaciones criminales.
El Gobierno asegura que su ofensiva contra el crimen organizado produjo decomisos de droga, aeronaves y propiedades, además de la expulsión de dirigentes de organizaciones criminales. Sin embargo, el recuento de 42 fallecidos en 38 hechos violentos durante el periodo de Rodrigo Paz muestra que la violencia armada continúa presente y que varios de los episodios más graves ocurrieron dentro de su administración.
La sucesión de casos mantiene la seguridad y la lucha contra el crimen organizado entre los asuntos centrales del gobierno de Rodrigo Paz, mientras las investigaciones deben establecer, en cada episodio, los autores, móviles y eventuales vínculos entre las distintas organizaciones involucradas.









0 comentarios