El Decreto Supremo 5552 redefine competencias, reduce estructura administrativa y traslada recursos al Ministerio de la Presidencia. El vicepresidente denuncia pérdida de autonomía y mantiene acusaciones contra la dirección de YPFB.
La promulgación del Decreto Supremo 5552 modificó la arquitectura interna de la Vicepresidencia del Estado y limitó su margen operativo. El texto oficial dispone que solo las áreas vinculadas al trabajo legislativo conservarán independencia funcional, mientras que el resto de dependencias administrativas quedará bajo coordinación del Ministerio de la Presidencia.
La norma también establece la transferencia de partidas presupuestarias hacia otras carteras del Ejecutivo. Documentación oficial confirma la reasignación de recursos y la adecuación de la estructura organizativa conforme al nuevo esquema jerárquico definido por el decreto.
El vicepresidente Edmand Lara manifestó su rechazo a la medida y sostuvo que la decisión impacta directamente en la autonomía del cargo que ocupa tras haber sido elegido por voto ciudadano. Señaló que la reestructuración lo coloca bajo la tuición del ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, autoridad designada por el Ejecutivo.
En su declaración pública, Lara afirmó que la modificación debilita la institucionalidad de la Vicepresidencia y alertó que podrían registrarse intervenciones similares en otras instancias estatales, incluyendo la Asamblea Legislativa, el Órgano Electoral y el Órgano Judicial.
Asimismo, vinculó la emisión del decreto con la denuncia que presentó contra el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, Yussef Akly. Indicó que continuará impulsando acciones para esclarecer presuntas irregularidades en la empresa estatal y que no suspenderá los procesos iniciados.




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