El Ejecutivo reprograma su agenda parlamentaria y ratifica que insistirá en eliminar el impuesto que grava patrimonios superiores a 30 millones de bolivianos, tras el rechazo legislativo en comisión.
El Gobierno nacional comunicó oficialmente que no abandonará su propósito de dejar sin efecto el Impuesto a las Grandes Fortunas (IGF). La posición fue ratificada por el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, luego de que la Comisión de Planificación Política Económica y Finanzas de Diputados rechazara el proyecto de ley que planteaba su anulación.
Desde la administración de Rodrigo Paz se informó que se reorganizará la programación normativa para reintroducir la propuesta ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, cumpliendo los procedimientos formales establecidos para su tratamiento. El Ejecutivo aseguró que reforzará la exposición técnica del contenido y los fundamentos de la iniciativa ante los legisladores.
El IGF fue promulgado durante el mandato del presidente Luis Arce y aplica a personas naturales con patrimonios mayores a 30 millones de bolivianos, con tasas que oscilan entre 1,4% y 2,4%. De acuerdo con cifras oficiales difundidas por el propio Gobierno, en la gestión 2025 el tributo generó alrededor de 162 millones de bolivianos en ingresos fiscales.
El ministro Lupo sostuvo que ese nivel de recaudación representa una participación reducida dentro del total de recursos tributarios del Estado y reiteró que la eliminación del impuesto forma parte de una estrategia orientada a modificar el esquema impositivo vigente. También indicó que el Ejecutivo proporcionará la documentación técnica necesaria y cumplirá cada etapa del trámite parlamentario.




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