TARIJA EN ALERTA: EL FUEGO DEVORA LA SERRANÍA DE SAMA

agosto 1, 2025

El pulmón verde del sur vuelve a arder mientras autoridades y voluntarios luchan contrarreloj

La Serranía de Sama, corazón ecológico de Tarija, vuelve a ser devorada por el fuego. En menos de 24 horas, dos incendios forestales de gran magnitud pusieron en jaque a los cuerpos de emergencia, afectaron directamente a familias campesinas y reavivaron los fantasmas de la tragedia vivida en 2017, cuando más de 13.000 hectáreas quedaron calcinadas.

La emergencia comenzó este jueves a media mañana, con un primer foco en Coimata, municipio de San Lorenzo. Gracias a la acción rápida de brigadistas locales, ese fuego fue contenido al mediodía. Pero el verdadero drama empezó al sur de la ciudad, en Rincón de La Vitoria, donde un segundo incendio se descontroló en cuestión de horas, impulsado por la sequedad del terreno y vientos persistentes.

Desde entonces, más de 150 bomberos, policías y voluntarios intentan frenar el avance de las llamas, que alcanzaron hasta cinco metros de altura. Sin embargo, la complicada geografía de la zona, sumada a la falta de luz al anochecer, obligó a suspender las labores hasta la madrugada del viernes.

Las cifras preliminares ya estremecen: más de 80 hectáreas arrasadas, tres personas heridas y al menos una de ellas en estado crítico. Se trata de un hombre de 57 años que permanece internado en terapia intensiva con graves quemaduras.

Además del impacto ambiental, el fuego afectó directamente a la producción rural: chalares de maíz utilizados como forraje fueron consumidos, y varias viviendas quedaron amenazadas por las llamas. Para las familias campesinas de la zona, esto representa una pérdida significativa en su ya frágil economía.

Ante la magnitud del desastre, la Gobernación de Tarija solicitó el apoyo del Viceministerio de Defensa Civil, que comprometió el envío de un helicóptero con capacidad para descargar agua desde la represa San Jacinto hacia las zonas más críticas. En tierra, al menos 20 brigadistas pasaron la noche en la zona para retomar operaciones al amanecer.

El alcalde Johnny Torres informó que el área afectada habría superado las 80 hectáreas al cierre del día, y responsabilizó a quienes persisten con prácticas de chaqueo a pesar de las alertas meteorológicas. Anunció, además, la instalación inmediata de un Comando de Incidencia para tomar control operativo del siniestro.

Sama no es solo una serranía. Es una reserva biológica vital para Tarija, fuente de agua, hábitat de especies únicas y símbolo de identidad territorial. Su destrucción pone en riesgo no solo el ecosistema, sino también el bienestar humano.

Desde la sociedad civil, organizaciones ambientalistas demandan acciones más firmes y sanciones reales contra quienes provocan incendios, ya sea por descuido o de manera intencional. El recuerdo del desastre de 2017 debería haber sido suficiente para generar conciencia, pero la historia, tristemente, se repite.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *