La nueva norma marca un hito para la innovación segura y supervisada en el sector financiero boliviano.
La Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI) ha aprobado el esperado Reglamento para Empresas de Tecnología Financiera (ETF), una normativa que redefine el marco legal para las compañías que operan con innovación tecnológica en servicios financieros, mercado de valores y seguros.
El reglamento establece directrices claras para la constitución, funcionamiento y adecuación de las ETF, así como para empresas ya existentes en Bolivia que desarrollen servicios tecnológicos en el ámbito financiero. Uno de los pilares más novedosos de esta normativa es la introducción del “Entorno Controlado de Pruebas” (ECP), un espacio vigilado donde las empresas podrán experimentar sus innovaciones bajo condiciones reales pero controladas.
Este ECP permitirá a las fintech operar en un ambiente temporalmente flexible y con supervisión directa de ASFI, lo que no solo garantiza seguridad para los consumidores financieros, sino también posibilita que, con base en los resultados de las pruebas, se genere normativa específica y adaptada a los nuevos servicios. Además, ASFI podrá autorizar ajustes regulatorios proporcionales que impulsen la innovación sin sacrificar la estabilidad del sistema.
Las empresas que ya brindan servicios financieros con componentes tecnológicos tienen hasta el 31 de diciembre de 2025 para iniciar el proceso de adecuación a las nuevas disposiciones. Durante ese tiempo, podrán seguir operando siempre que sus actividades sean declaradas ante la ASFI, lo que otorga continuidad al servicio y evita interrupciones perjudiciales para los usuarios.
El reglamento establece principios fundamentales como la innovación responsable, la interoperabilidad entre sistemas y la protección de la privacidad. Asimismo, impone exigencias claras en áreas clave: gestión de riesgos, ciberseguridad, tratamiento de datos personales, atención de reclamos y alianzas estratégicas con otras entidades.
La iniciativa también reconoce el papel creciente de las tecnologías emergentes en el sistema financiero y busca integrarlas de forma armónica, sin perder de vista la protección al consumidor y la transparencia de las operaciones. La confidencialidad y la reserva de la información son parte esencial del enfoque regulatorio adoptado.
Esta regulación representa un paso decisivo para modernizar el ecosistema financiero boliviano, alineándolo con las tendencias globales, pero con un enfoque de supervisión proactiva y adaptativa. En este nuevo escenario, Bolivia se posiciona como un país que promueve la innovación, pero con reglas claras y bajo vigilancia técnica, resguardando siempre los derechos de los usuarios.




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